VENENOS: “LA MANZANA DE BLANCANIEVES”

VENENOS: “LA MANZANA DE BLANCANIEVES”

 

 

Todos  recordamos  míticas historias acerca de venenos mortales inmersos en suculentos y vistosos  alimentos. Curiosamente la manzana roja suele utilizarse, en numerosas ocasiones, como símbolo representante del alimento, quizá por su llamativo color y su perfecto y brillante esmalte. Esta apariencia impoluta y vistosidad saludable fueron los atractivos de la manzana que envenenó a Blancanieves.
 
 
A veces, la virtud y el atractivo de las cosas yacen solo en su apariencia; no hay maldad más tirana que la que escoge el semblante de la pureza y de la virtud.
En este mundo desarrollado tenemos la suerte o la desgracia, según se mire, de vivir una ola apabullante, vibrante, llena de vida, de tecnología, de belleza, de perfección sintética; un mundo en el que tenemos en nuestras manos la elección de poseer cuanto se nos pone en bandeja, una bandeja de oro con el género más atractivo para los sentidos. El precio: Dejar de ser lo que somos por naturaleza. En la vida, como en las historias literarias y mitológicas, cuando las cosas parecen demasiado buenas, no suelen ser verdad o esconden una trampa.
 
 

 

 
En este artículo vamos a hablar de los “VENENOS” que están en contacto con nosotros cada día  de una manera tan oculta, que somos ignorantes de su presencia y por lo tanto insensibles  a su influencia dañina. Son venenos que comemos, bebemos, palpamos y respiramos cada día sin darnos cuenta y sin poder evitarlo, y lo peor de todo, siendo ignorantes de la magnitud del peligro que corremos. El escaparate es demasiado lujoso y los bienes a consumir son tan perfectos que sería un pecado rechazarlos. En esta ola de progreso artificial de la que somos usuarios y víctimas, debemos doblegarnos a estos venenos a menos que los conozcamos a fondo y podamos evitarlos en la medida de lo posible.
 
Antes de que existiera la industria masiva, en los tiempos en que la gente consumía lo que producía en sus huertas y granjas propias, los productos consumidos eran lo que ahora llamamos “PRODUCTOS ECOLÓGICOS”.
 
( DEFINICIÓN DE PRODUCTO ECOLÓGICO:  “Producto fabricado o materia prima en cuyo cultivo o elaboración, no se han empleado sustancias artificiales, pesticidas, abonos químicos, hormonas, alteraciones genéticas o procesos artificiales que hayan podido alterar el carácter natural del producto o materia prima. Este tipo de comercio, por lo general, se atiene a las normas éticas del intercambio justo y  tradicional y promueve la no explotación de especies animales y vegetales”.)
 
En nuestros días, para encontrar alimentos de categoría ecológica, deberemos acudir a comercios y supermercados especializados en este tipo de alimentación, o a las secciones de los grandes almacenes dedicadas a este tipo de productos. Las zonas dedicadas a productos ecológicos en los grandes almacenes siempre están bien indicadas y delimitadas, y todos los productos que pertenecen a esas secciones deben llevar un sello de calidad que certifique la categoría ecológica del producto.
 
Teniendo esto en cuenta, la información que leerán a continuación se refiere a la mayoría de los productos de consumo que encontramos en tiendas convencionales y supermercados, los cuales provienen de industrias de producción a gran escala y por lo tanto no son de categoría ecológica. 
 
Imaginemos que estamos en un supermercado conocido. Es un gran almacén lujoso, lleno de alimentos perfectamente expuestos y cuidadosamente presentados. Vamos a hacer un recorrido por zonas, y vamos descubrir los venenos y alteraciones que se hallan dentro de estos alimentos.

 

 
Los venenos contenidos en los alimentos de las tres primeras estaciones son, si cabe, los mas nocivos y peligrosos para la salud.
 

 

 
 
ESTACIÓN UNO:  “FRUTAS Y VERDURAS”
 
TRANSGÉNICOS:
 
Coloquialmente llamamos transgénicos a los organismos modificados genéticamente (OMGs). Estos organismos se fabrican en un laboratorio a base de introducir en un ser vivo, genes que no pertenecen a su especie. El fin de los productores de  transgénicos es el de manipular las producciones de alimentos para que tengan las características deseadas.
Las semillas transgénicas cultivadas hoy en el mundo pertenecen principalmente a cultivos como maíz, soja y algodón, aunque también a otras plantas, animales y otros organismos vivos.
 
 
PESTICIDAS:
Un pesticida es toda aquella  sustancia destinada a destruir o repeler a los organismos vivos denominados “plagas”, para evitar que estas echan a perder los cultivos. Estas sustancias, la mayoría de ellas químicas y  tóxicas, penetran en los productos cultivados y vegetales que comemos, y contaminan nuestro cuerpo, envenenan nuestras células y alteran el organismo a todos los niveles.

 

 
HERBICIDAS:
Los herbicidas son un tipo de pesticida usados para matar plantas no deseadas. En agricultura los herbicidas selectivos matan a objetivos específicos, dejando el cultivo deseado relativamente ileso. Algunos de estos actúan interfiriendo con el crecimiento de la hierba y con frecuencia son “imitaciones” de las hormonas de las plantas.
Los herbicidas que se usan para limpiar terrenos baldíos, zonas industriales, vías férreas, etc no son selectivos y matan a todo el material vegetal con el que entran en contacto.
 
 
ABONOS QUÍMICOS:
Los fertilizantes químicos contienen mayoritariamente nitrógeno, fósforo y potasio (NPK), elementos que hacen crecer a las plantas con mayor rapidez y que se suelen utilizar de forma abusiva. El nitrógeno se transforma en nitratos, que producen metahemoglobinemia en ganado, anemias infantiles y, en determinadas condiciones, da lugar a nitrosaminas, potentes agentes cancerígenos. 

 

 
ESTACIÓN DOS:  “PESCADOS”
 
METALES PESADOS
 
La peligrosidad de los metales pesados es mayor al no ser química ni biológicamente degradables. Una vez emitidos, principalmente debido a la actividad industrial y minera, pueden permanecer en el ambiente durante cientos de años, contaminando las aguas y en consecuencia a todos los seres vivos del medio acuático, el suelo y acumulándose en las plantas y los tejidos orgánicos. Además, su concentración en los seres vivos aumenta a lo largo de la cadena alimentaria. Los metales pesados tóxicos más conocidos son el mercurio, el plomo y el cadmio. Es un hecho habitual encontrar en las analíticas de los pacientes, cantidades alarmantes de metales pesados de la categoría más nociva.
 
 
RESIDUOS RADIACTIVOS
 

El planeta está cada vez más inundado de radiación. La mayor maldad de la radiactividad es su silencio y su carácter invisible e imperceptible. La radiación actúa a niveles muy profundos: niveles energéticos, moleculares y celulares.

Los residuos  procedentes de la acción radiactiva y las ondas radiactivas en sí mismas, van a parar a todo el medio ambiente, incluido el medio acuático y también el aire. Ni que decir tiene, que la acción radiactiva es de una peligrosidad descomunal para la vida en el planeta.
En nuestro cuerpo, los efectos son altamente nocivos y su índice de peligrosidad depende de la cantidad de radiación a la que estemos expuestos.
 
 
RESIDUOS CONTAMINANTES DE LOS VERTIDOS
 

Todos los productos tóxicos y de desecho que van a parar a las aguas, contaminan y ponen en peligro a todas las especies acuáticas. En las aguas pueden encontrarse restos de todo tipo de sustancias. Petróleo, químicos procedentes de las industrias, restos de PVC procedentes del desgaste de las tuberías a causa del cloro, desechos humanos y todo tipo de sustancias nocivas imaginables. Cuando consumimos carne de animales acuáticos, esta carne puede estar en gran medida intoxicada por este tipo de venenos, y este factor es una gran amenaza para la salud.

 

 

 
ESTACIÓN TRES: ” CARNES Y EMBUTIDOS”
 
HORMONAS
 
Desde hace años se han ido empleando diferentes sustancias para el engorde de los animales en producción. El objetivo es que los animales puedan aumentar su peso por encima de lo normal. Para conseguir este aumento de peso se han ido empleando diferentes sustancias que presentan también diferentes acciones. Hace años se empleaba lo que se conoce como tiroestáticos,  que son sustancias que van a actuar a nivel de la glándula tiroides disminuyendo la actividad de la misma y facilitando la acumulación de líquido en los tejidos animales. La consecuencia era que los animales pesaban más, pero se debía a un exceso de agua en el tejido, especialmente en el músculo y, por tanto, en la carne. El consumidor, además, sospechaba de la presencia de estas sustancias ya que al freír la carne se apreciaba claramente una disminución del tamaño de la pieza y también, entre otros, la formación de una especie de espuma en la sartén. Con el tiempo se modificó y se emplearon otras sustancias, como son los beta-agonistas y especialmente el clenbuterol.
 

ANTIBIÓTICOS  Y OTROS MEDICAMENTOS
 
Los antibióticos  y medicamentos son administrados a los animales para prevenir y curar enfermedades en ellos, asegurando así la inocuidad de la carne. El problema es que estos medicamentos  permanecen en parte en los cuerpos de los animales que consumimos, induciendo a problemas en los humanos relacionados con destrucción de la flora intestinal beneficiosa y los problemas consecuentes a los que conduce  este desquilibrio. No debemos olvidar que los antibióticos y medicamentos varios, son unas sustancias sintétizadas en laboratorio y en ningún caso deben consumirse a la ligera, y mucho menos, en la dieta diaria.
 
 
RESIDUOS DE PIENSOS DUDOSOS

 

 

Por desgracia, la explotación animal es una práctica habitual en la industria cárnica de hoy en día. A los animales se les trata sin ningún respeto, se les cría intensivamente, se les engorda a base de métodos antinaturales, a veces vergonzosamente crueles y algunas empresas los alimentan con piensos y alimentos de dudoso  origen y mala calidad. A veces, la mala calidad de los alimentos para animales, roza incluso rangos peligrosos para la salud del animal y también de los humanos que consumen su carne. Ejemplos de  elementos que han sido usados para el consumo animal masivo : carnes caducadas y en mal estado, restos de carne de animales enfermos y muertos, grasas industriales, y productos químicos nocivos. Hay controles acerca de estos  temas? Si, los hay, pero no los suficientes como para erradicar por completo estos abusos en los seres vivos.

 
 
 
 
ESTACIÓN CUATRO: “REFRESCOS Y BEBIDAS”

 

DIOXINAS
 

Las dioxinas son contaminantes ambientales que tienen el dudoso honor de pertenecer a la «docena sucia»: un grupo de productos químicos peligrosos que forman parte de los llamados contaminantes orgánicos persistentes (COP). Los plásticos de las botellas de usar y tirar, cuando se exponen a cambios de temperatura, tienen la tendencia a liberar un gran número de dioxinas en la bebida en cuestión. Las dioxinas son preocupantes por su elevado potencial tóxico. La experimentación ha demostrado que afectan a varios órganos y sistemas. Una vez que han penetrado en el organismo, persisten en él durante mucho tiempo gracias a su estabilidad química y a su fijación al tejido graso, donde quedan almacenadas. Este tipo de químicos ajenos al cuerpo, interactuan a nivel metabólico dando lugar a todo tipo de trastornos de salud, incluido el Cáncer.

 
 

ADITIVOS: (CONSERVANTES, COLORANTES, EDULCORANTES, SABORIZANTES)

 
Hace años la gente conservaba los alimentos con humo, sal, vinagre u otras plantas antimicrobianas. A medida que la química ha ido avanzando, este modo natural de conservación ha ido dando paso a otros, menos naturales, como la inclusión de conservantes, colorantes y aditivos artificiales en nuestros alimentos. Los aditivos son sustancias incluidas en los alimentos para mejorar sus propiedades físicas, darles un sabor diferente, mantenerlos conservados durante mas tiempo, dar color de forma artificial, mejorar su aspecto de presentación y mantener unas propiedades espesantes determinadas.
Los riesgos para la salud relacionados con los aditivos son muchos, y son tantos años los que llevan investigándose, que ya se han proclamado muchos datos verídicos al respecto procedentes de la experiencia.
Alteraciones y patologías relacionadas con el consumo de aditivos:  Alergias, desequilibrios hormonales, acidez excesiva, problemas digestivos e intestinales y Cáncer.
 
 
 
ESTACIÓN CINCO:  “CONSERVAS Y ENVASADOS”
 
ADITIVOS: (CONSERVANTES, COLORANTES, EDULCORANTES, SABORIZANTES…)

 

 

 

 

ESTACIÓN SEIS: “CEREALES Y LEGUMBRES”

TRANSGÉNICOS

 
PESTICIDAS

 
HERBICIDAS

 
ABONOS QUÍMICOS
 
 
 
 

 

ESTACIÓN SIETE: ” LÁCTEOS Y HUEVOS”
HORMONAS

 
ANTIBIÓTICOS

 
ADITIVOS: (CONSERVANTES, COLORANTES, EDULCORANTES, SABORIZANTES…)

 
 
 
 
ESTACIÓN OCHO: “DULCES Y REPOSTERÍA”
 
ADITIVOS: (CONSERVANTES, COLORANTES, EDULCORANTES, SABORIZANTES…)

 

 
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Debemos sumar a todos estos venenos en los alimentos, los contaminantes tóxicos a los que estamos expuestos cada día:
Monóxido de carbono proveniente del humo de los coches, gases tóxicos de las industrias, desodorantes químicos, cosméticos a base de químicos, productos de limpieza, de pintura, de bricolaje, …todo un sin  fin de elementos que conviven con nosotros en esta sociedad perfecta y sintética a la que estamos acostumbrados, sin la que “no podemos vivir”  y de la que somos obedientes víctimas.
Nota: No podemos dar fe de que cada alimento expuesto anteriormente, tenga con seguridad todos los venenos que hemos definido. Lo que sí  es seguro es que estos son venenos habituales que han existido y siguen existiendo en los alimentos de consumo humano en mayor o menor medida.
La única forma de saber con certeza lo que se come es consumiendo alimentos de producción ecológica. Cuando un producto tiene el sello “oficial” garantizando que es un producto “ecológico”, con toda seguridad responde a los controles e inspecciones rigurosas que exigen los organismos responsables de este tipo de producción.

CENTRO SOLNATURA
 
C/ Conde de Aranda, 13 28001  Madri
Metros: Retiro y Serrano
Tel: 91 31 31 409
Horario: De lunes a sábado de 9h a 21h

 

 
 
Posted by on 24 abril, 2013
solnatura

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