EL SOBREDIAGNÓSTICO, MUY FRECUENTE EN LAS MAMOGRAFÍAS Y RADIOGRAFÍAS

Se conoce como sobrediagnóstico a la indicación médica alarmante que se da de forma prematura sin que la persona haya sentido ningún síntoma relacionado con la indicación. Como la persona se siente sana acerca de aquello sobre lo que la están diagnosticando, esta información puede ser muy chocante para ella y puede hacer que se preocupe y de verdad se sienta enferma.

 

 

Médico realizando una mamografía

 

Esto ocurre muy a menudo hoy en día, con las mamografías por ejemplo, y las radiografías en general. La persona va cada seis meses, o cada año a someterse a radiación, con la intención de ser diagnosticada a tiempo de un posible cáncer. El problema es que las mamografías:

  • Someten a la mama a una cantidad considerable de radiación, lo cual nos hace entrar en una controversia.
  • El hecho de tener que estar cada varios meses pendientes de esa prueba, pone a muchas mujeres en un estado de estrés e inquietud que no es nada saludable.

Si tú estás yendo cada año a hacerte pruebas de diagnóstico de un posible cáncer, es muy probable que al final acaben detectándolo por 3 razones:

  • Ir a someterse a radiación cada varios meses es en sí promotor del cáncer.
  • El poner atención en la enfermedad pone a nuestro cuerpo en un estado de estrés o preocupación nada saludable; esto baja las defensas y aumenta por lo tanto el riesgo de descontrol celular.
  • Muchas veces aparecen condiciones de alteración celular en el cuerpo humano. Sin embargo, la mayoría de los cánceres son inocuos y se autorregulan solos. Tratar un cáncer que no debería haber sido detectado es sin duda contra-natura.

Dato vital:

La mayoría de los cánceres se regulan solos. El cuerpo genera células cancerígenas, tumores y células dañadas en numerosas ocasiones a lo largo de nuestra vida. Lo que ocurre es que no nos percatamos porque la capacidad autorreguladora del propio cuerpo los neutraliza y estabiliza completamente en días o semanas, y al no haber síntomas palpables, nunca llegamos a enterarnos de las anomalías reguladas que han tenido lugar en el interior de nuestro sabio cuerpo.

Desde hace miles de años la gente también pasaba por diferentes tipos de cáncer. Pero estos cánceres eran estabilizados por el propio cuerpo y nadie se enteraba. Una de las razones por las que la tasa de cáncer ha aumentado considerablemente en los últimos años es por el sobrediagnóstico. Vamos buscando la enfermedad y al final la encontramos. La otra razón es que realmente, hoy en día estamos más envenenados que en épocas pasadas y por eso las alteraciones celulares suceden con más frecuencia. Hay una máxima que siempre proclamamos en Solnatura: si buscas, al final encuentras.

Un sobrediagnóstico es justo esto:

Buscar y detectar una anomalía y tratarla por medios arbitrarios, sin darle tiempo al cuerpo a que él mismo la autorregule. Cuando se sobrediagnostica, la persona normalmente no tiene síntomas. Como la anomalía es incipiente y seguramente se regularía sola, este diagnóstico causa un fuerte shock a la persona y este shock baja las defensas, estresa el cuerpo y por lo tanto inhibe los mecanismos de autorregulación impidiendo entonces la autocuración natural, y expone a la persona a un tratamiento arbitrario que la puede hundir a nivel físico y moral.

En 1999 fue publicado un estudio científico en Suecia que afirmaba que las mamografías no tienen ningún efecto sobre la mortalidad por cáncer de mama. En Dinamarca, sólo se realizan radiografías (screening) en un 20% del país, lo cual nos permite comparar los resultados de las zonas con radiografía y sin radioografia. Los resultados confirman también el estudio sueco. No se corrobora la eficacia de las mamografías ni su poder para prevenir ni para aumentar la calidad de vida de las mujeres. El sobrediagnóstico mata a un gran número de mujeres sanas, cuyos cánceres nunca debieron ser detectados. Cuando tratas a mujeres sanas con radioterapia, muchas de ellas terminan muriendo y a otras les aumentan los indicadores de cáncer.

 

Una cuarta parte de las mujeres que se someten a radiografías son finalmente diagnosticadas. En EEUU la cifra es aún mayor. El doble de mujeres que en otros países serán finalmente diagnosticadas. (Dr. Peter Gøtzsche, investigador médico y profesor de investigación de la Universidad de Copenhague)

 

Médico tratando a un paciente en su consulta

 

La felicidad, tener metas, hacer las cosas bien, ser positivo y tener el ánimo alto, es decir, la felicidad, es el secreto de la salud. Una persona con buen ánimo se regulará así misma de todos los males.

Esto es un axioma:

Si te encuentras bien y sano, no busques ser evaluado. No vayas a buscar evaluaciones que te digan que no estás bien cuando en realidad tú te sientes bien. Eso no es prevenir, todo lo contrario, es atraer a la enfermedad.

Si el ánimo está alto y el cuerpo está sano, todo se tiende a regular por sí mismo. No tenemos por qué ir a buscar algo mal en nosotros. No pongas atención en la enfermedad porque si lo haces, atraerás la enfermedad. En el cuerpo ocurren muchas desestabilizaciones. Un cáncer es una desestabilización del cuerpo. En la vida de una persona, células dañadas y cancerosas aparecen varias veces y nunca nos enteramos porque si estamos en general sanos, las defensas y la autorregulación lo estabilizan todo. Si te encuentras fuerte, sano y feliz, no te preocupes por nada más. Tu propia capacidad autorreguladora y autocurativa estabilizarán los desórdenes de tu cuerpo.

 

Es cierto que prevenir es bueno, y también es bueno coger las cosas a tiempo. Pero toda la vida las personas han buscado ayuda cuando han encontrado un síntoma, y no antes. El sobrediagnóstico no ayuda a que estemos más sanos ni estadísticamente contribuye a una sociedad más longeva. Muy al contrario. Animar a que las personas vayan a sobrediagnosticarse con mamografías, citologías, palpaciones etc.. es decirles que la enfermedad les puede estar acechando; es decirles que deben estar alerta. Este tipo de pruebas son desagradables y someten a muchas personas a un alto grado de preocupación e inquietud.

 

La preocupación y la radiación nunca son buenas. Si bien puede haber algún caso de alguna detección prematura exitosa, este tipo de pruebas hacen mucho más mal que bien. Y yo pregunto: A quién beneficia que haya más radiografías, que se vendan más aparatos de radiografía y más tratamientos del cáncer? Está claro que cada uno de nosotros tenemos la libertad de elegir pero también el derecho a estar informados. Cuando la información viene de grupos con intereses comerciales nos encontramos con esta sociedad. Una sociedad desinformada y llena de problemas de salud “incurables”. (Miguel Ángel Ruiz, Naturópata Alimentario y mentor de Solnatura)

Autor: admin

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